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La familia ante el diagnóstico de Cáncer

El cáncer es una enfermedad que tiene la particularidad de envolver y sobrecoger a toda la familia. Las rutinas cambian, todo lo que era predecible dentro de la vida cotidiana se modifica.

Las familias que han vivido esta experiencia suelen afirmar que se desarrolla una nueva identidad que las hace diferentes de otras familias. Lo que implica aprender una nueva manera de desempeñarse como hogar.


Para muchos existe la sensación de que se acostaron una buena noche en un país, donde hablaban el idioma y despertaron en otro donde no dominan la lengua y que tienen que procurar aprenderlo rápido, para poder desenvolverse.


Hay unas preguntas frecuentes que se hacen todas las familias:

  • ¿Cuánto tiempo dura ese período de adaptación ante ese diagnóstico?

  • ¿Cuándo regresará todo a la normalidad?

El cáncer en la familia genera una crisis y es importante recordar que las crisis son limitadas en el tiempo, pues duran entre 4 a 6 semanas, después de esto la familia comienza a acostumbrarse y entra dentro de una nueva estructura de normalidad. Es necesario puntualizar que el cáncer debe ser puesto en perspectiva, ya que como cualquier otra enfermedad: puede ser curada, tratada y manejada. Los padres no deben permitir que los mitos y temores impidan la comunicación familiar.


¿Cómo debe ser transmitida la información a los niños?

La información siempre debe ser:

  • Dosificada.

  • Respetar las pausas de silencio o llanto.

  • Responder las preguntas.

  • Ofrecer sólo la información requerida.

  • Nunca mentir.

Asimismo, los niños necesitan saber (tanto los pacientes, como sus hermanos) que la enfermedad no es culpa de ellos, y que no es contagiosa. Que se les permitirá expresar lo que sienten: tristeza, miedo, rabia etc. Que se les tratará de brindar todo el apoyo que puedan necesitar. Saber que siempre estarán acompañados y respaldados por sus padres cuando ellos los necesiten, en momentos donde puedan sentir temor, por algún procedimiento médico. Así como saber que son importantes, amados y valorados por sus seres queridos.


¿Pueden los padres crear bienestar y seguridad dentro del núcleo familiar? Sí.


  • Tomando tiempo a solas con cada uno de los hijos para poder conversar, compartir y brindarles amor y confort.

  • Manteniendo a la familia (tanto al paciente como a los hermanos) informados de los horarios de los tratamientos y prepararlos para posibles efectos secundarios tales como: cambios en el peso, fatiga, caída del cabello.

  • Tratar de continuar con las rutinas familiares tan normal como sea posible, por ejemplo: comer juntos, tener reuniones y celebraciones.

  • Continuar celebrando la vida, riendo y divirtiéndose ya que esto será beneficioso para todos.


Mientras los padres procuran con gran esfuerzo satisfacer todas las necesidades para el bienestar familiar, a veces se hace difícil no desatenderse. Ante esto cabe preguntarse: ¿cómo pueden los padres estar alertas para no caer en el llamado “desgaste”? para ello será oportuno:

  • Comer bien.

  • Hacer ejercicio.

  • Tener tiempo para distraerse.

  • Descansar bien.

  • Recordar que no se tiene que ser mártir, ya que si usted se enferma sólo agravará la situación o la crisis familiar.

  • Quizás será necesario pedir ayuda a otros miembros de la familia de origen y extendida en un momento dado.

  • Saber que también se puede buscar ayuda externa si hace falta, por ejemplo, ayuda profesional y/o grupos de apoyo.

Lic. M.Sc. Diana Baptista

Orientadora Psico-oncológica

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